Muchas
veces nos preguntamos cual
es la mejor opción para tener mejores resultados para nuestro objetivo. Sin
duda hay que tener conocimientos elevados o acudir a los consejos de personas
cualificadas las cuáles te van a ofrecer la mejor información y el mejor hábito
de entrenamiento correspondiente a tu estado físico y mental. Sobre todo para
poder diferenciar qué es lo correcto para
evitar lesiones y qué no debemos de hacer para no conllevar riesgos
inoportunos.Siempre tenemos que tener en cuenta que si queremos conseguir grandes resultados conllevará un periodo de tiempo largo, muy costoso, pero que con el paso de los días y la buena realización de los entrenamientos iremos viendo los resultados positivos que vamos cosechando. Sobre todo debemos de empezar desde cero para poder conseguir escalar nuestras barreras e ir subiendo la escala numérica de menos a más hasta conseguir estar en una posición que nos de facilidad para poder realizar ejercicios con mayor intensidad y constancia.
Por ello, este artículo lo quiero dedicar para aquellas personas que deciden entrenar en ayunas y no saben cuáles son sus ventajas y desventajas.
·
Tras doce horas de ayuno, el entrenamiento a baja intensidad generaba una
mayor oxidación de lípidos, sobre
todo, en los atletas, pero cuando la intensidad se incrementaba, el
entrenamiento no utilizaba más grasas como fuente de energía,
independientemente del estado nutricional.
·
De igual forma el entrenamiento a alta
intensidad no resulta muy diferente en ayunas o habiendo realizado una comida
previa, y la oxidación de lípidos fue similar en ambos casos. Dado que
generalmente se entrena a intensidades elevadas, el entrenamiento en ayuno en
este sentido no serviría para incrementar la quema de grasas.
·
Por el contrario, una investigación más reciente que se realizó con individuos
que llevaban una dieta hipercalórica, muestra que el entrenamiento en ayuno permite mantener el
peso y mejora la tolerancia a la glucosa así como la sensibilidad a la insulina,
mientras que la ingesta de carbohidratos antes o durante el ejercicio,
ingiriendo las mismas calorías que quienes ejercitaban en ayuno, no produce
igual efecto.
Concluyendo si bien el entrenamiento
en ayunas puede generar algunos beneficios metabólicos por sobre el ejercicio
después de haber realizado una comida, si la
intensidad del entrenamiento es
elevada, el ayuno no produce mayores ventajas ni
fomenta la oxidación de lípidos por sobre el consumo de hidratos como fuente de
energía.
Entonces, el entrenamiento en ayunas puede
ser recomendable si buscamos cambios metabólicos importantes y estamos
entrenados, de lo contrario, no resultaría más eficiente para quemar grasas si
nos ejercitamos por ejemplo, corriendo, momento en el cual la intensidad es de
moderada a alta y el cociente respiratorio indicativo del sustrato que se usa
para obtener energía, ha resultado similar en diferentes investigaciones.
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